Educación

Inicio Tipos de educación Educación bancaria

Educación bancaria

Publicado por Hilda Fingermann

Fue el pedagogo brasileño Paulo Freire, quien en su obra “Pedagogía del Oprimido” llamó en forma peyorativa, educación bancaria a la educación tradicional, centrada no en el alumno, quien permanece pasivo y receptor; sino en el docente, que a la manera de un ahorrista que deposita su dinero en una institución bancaria, coloca los contenidos que la sociedad estima valiosos en la mente del educando para que se vuelvan productivos y eficaces para la sociedad que integra.

Educación bancaria

El educando es un mero receptor, como un Banco, de contenidos que él no contribuye a crear ni debe osar discutir, pues el docente, que ya ha sido objeto de los depósitos correspondientes por parte de sus propios maestros, es ahora el dueño del saber y llenará las mentes vacías de sus alumnos con los elementos que necesita para vivir, trabajar y construir su futuro de acuerdo a lo que la sociedad considera conveniente. Cuanto más deposite será un mejor inversionista (o maestro). Se forman así ciudadanos respetuosos, sumisos, acríticos, obedientes y fáciles de dominar, pues las reglas y contenidos les son inculcados al alumno que solo debe reproducirlos a través de acciones mecánicas y memorísticas.

Esta concepción es contraria a la propuesta de Freire, de una pedagogía liberadora, que contribuya a formar personas críticas, capaces de transformar la realidad social y la propia y no meramente se limiten a reproducirla, perpetuando la opresión, o sea las injusticias que hacen que algunos se eduquen para mandar y otros para obedecer.

Freire llama a los docentes a evitar este tipo de educación bancaria, y realizar otra que propicie el diálogo, la crítica, la aparición de ideas, con un educando que participe en su propia formación y tome conciencia de que su rol no es el de un mero receptor sino que el también tiene mucho para “depositar” en el sistema, ya que puede observar, investigar y cuestionar los contenidos, pues es un sujeto libre y racional, y no un repetidor de ideas ajenas, que puede escuchar y aceptar si le parecen correctas, pero que también puede discutir si tiene argumentos para ello, con un docente que propicie el diálogo.

Categorías: Tipos de educación