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Bandura y la agresividad

Publicado por Hilda Fingermann

Ya expusimos como el pedagogo canadiense Albert Bandura, con su experimento sobre “el muñeco bobo” afirmó la importancia del aprendizaje por observación o social, demostrando que muchas veces lo que incorporamos como conocimientos y prácticas lo son por imitación del entorno. La agresividad no escapa a ello, ya que como lo reveló el mismo experimento, los niños reproducían en “el muñeco bobo” que se les había puesto a su disposición la misma agresión que habían visto descargar en la película sobre un muñeco similar.

Bandura y la agresividad

Para Bandura los niños se hacen agresivos por imitación de la conducta de los adultos, y de otros niños que vivieron o presenciaron situaciones violentas. Los cuentos, los videos, los juegos y las series o películas de contenido violento tienden a ser imitadas en la vida real. A diferencia de las teorías instintivistas que explicaban la agresión como resultado de una fuerza interna, Bandura destacó la influencia recíproca del medio sobre la conducta humana

Bandura que era conductista observó que los niños reproducían las agresiones sin que hubiera premios o castigos asociados a la realización de tales acciones, simplemente lo hacían experimentando esas conductas (por ejemplo por haber sido golpeado por un adulto) o por copia del modelo observado, que puede ser de la vida real o personajes de ficción. Esto le permitió dar un paso adelante sobre el conductismo e iniciarse en el cognitivismo.

Cuando hablamos de violencia escolar, lo más probable es que sea una imitación de lo que los escolares vivencian en su cotidianeidad, en sus propios hogares, en la calle, en lo que observan en la televisión, etcétera y lo trasladen al ámbito escolar imitando lo que en realidad sucede puertas afuera del aula.

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