25
ene

Palabras generadoras

Publicado por Hilda Fingermann el 25 de enero de 2012 a las 03:15 pm

Las palabras generadoras y su importancia en la lecto escritura fue formulada por Paulo Freire quien destacó que sólo se aprende lo que interesa, lo que tiene para el individuo un significado, aplicado en especial a la educación de adultos. Por ello, para iniciar el proceso de aprender a leer y escribir hay que partir de ciertas palabras que a la gente la movilicen. A partir de estas palabras bases, van a surgir otras que se le relacionen. La enseñanza de la matemática se produce en una fase posterior, pero también partiendo de la base de las operaciones matemáticas que ya se realizan en la vida cotidiana.

Los adultos tienen cierta información que no saben que poseen, y eso es lo que el maestro debe estimular desde el comienzo de la alfabetización: que el educando reconozca que sabe, motivarle confianza, sentir que puede aprender, pues hay muchas cosas que ya “lee” sin saberlo, como ciertas marcas o carteles o cuentas que ya hace, como cuando realiza una compra.

Una vez que han surgido ciertas palabras importantes en el contexto en que se mueven los alumnos, por ejemplo, familia, dinero, trabajo, comida, hospital, hambre, pan, etcétera, se debatirá sobre las mismas y su significación social. Se deberá escribirlas, junto con un dibujo que las represente, para asociar la palabra con la imagen. Luego se analizará cómo se compone una palabra, reconociendo en ella, sílabas y luego letras, para tratar a posteriori de armar con esas sílabas o letras otras palabras que también tengan una significación particular, lo que será materia de debate crítico, para que el adulto no sólo aprenda a escribir, sino a liberarse mediante la expresión escrita, de sus ansias y represiones, y poder llegar a su realización personal.



23
ene

Teoría humanista del aprendizaje

Publicado por Hilda Fingermann el 23 de enero de 2012 a las 11:18 pm

Basada en la concepción humanista del hombre nacida en la modernidad, con las ideas de la ilustración, las teorías humanistas del aprendizaje, que comienzan a aplicarse a partir de 1960, en reacción contra la enseñanza tradicional Continuar leyendo »



20
ene

Aprendizaje por asociación

Publicado por Hilda Fingermann el 20 de enero de 2012 a las 09:02 pm

Se denomina aprendizaje por asociación a aquel que responde al modelo conductista, de estímulo-respuesta, seguido de reforzamiento de conductas, y corresponde a la manera tradicional de concebir la educación, basada en un sistema de relación de conceptos de acuerdo a las leyes de causalidad, contigüidad tanto en tiempo como en espacio, de semejanza; y de premios y castigos, esto especialmente para los contenidos actitudinales y la formación de hábitos, mediante el reforzamiento de conductas positivas.

Para esta concepción del aprendizaje, el alumno debe aprender una realidad que existe más allá de sí mismo y retener en su mente lo captado sin inventar, imaginar, cuestionar ni agregarle nada. Así habrá asociación entre el sol y el calor, entre el perro y su ladrido, entre el hambre y la comida, de una manera similar a lo que ocurre en el aprendizaje de cualquier otro animal, sin tener en consideración la complejidad de los procesos mentales humanos.

No significa que las nuevas concepciones del aprendizaje nieguen el aprendizaje por asociación, pero van mucho más allá, pues la realidad puede ser cuestionada, reinventada, para que los saberes no se mantengan estáticos, sino que surjan nuevas teorías, y los alumnos sean creativos, sin responder automáticamente a estímulos dados.

Las modernas teorías critican al asociacionismo, en que no solo se debe aprender copiando la realidad, sino que el sujeto tiene una intervención activa en su aprendizaje y en el procesamiento de la información que recibe, y además no deberían aplicarse leyes universalmente válidas para todas las personas, ya que cada uno percibe la realidad, la capta, a reordena y la estructura en su mente de modo único.



17
ene

Autorregulación del aprendizaje

Publicado por Hilda Fingermann el 17 de enero de 2012 a las 12:15 pm

El proceso de enseñanza-aprendizaje es un camino que recorre el alumno en forma activa, bajo la atenta supervisión del maestro, para incorporar en su estructura cognitiva nuevos conocimientos de modo significativo. La finalidad es que el alumno aprenda a pensar, y que pueda él mismo en el futuro, ser el director de sus aprendizajes, liberándose paulatinamente de la guía docente, que aunque imprescindible en la etapa de escolarización, y a la que puede recurrir luego para aclarar o consultar, ya no debe verse como incorporado al proceso, sino subordinado al mismo, siendo el propio alumno el que sepa qué, cómo y cuándo se debe aprender, estando automotivado.

Sin embargo, para que esto ocurra, el docente previamente debe alentar al alumno al razonamiento lógico; a reconocer problemas; enseñarle de sus errores, no con reproches sino como estrategia, para advertir por qué se equivocó, y cómo debería haber pensado para obtener la solución eficaz; ayudarlo a identificar qué métodos de estudio le resultan más positivos de acuerdo a sus características personales; mostrarle diferentes técnicas de estudio para poder optar entre ellas, y poder transferir lo que aprendió a otros contextos.

Es fundamental desarrollar en el alumno la metacognición: un buen alumno no es aquel que jamás se equivoca, sino el que se da cuenta del error y trabaja en su corrección; un mal alumno persiste en el error pues es incapaz de admitirlo, ya que no repiensa la situación para mejorarla.

Preguntas que debe hacerse quien autorregula su aprendizaje: ¿Cómo logré aprender? ¿Aprendí realmente? ¿Sería capaz de resolver otra situación parecida con lo que aprendí? ¿Sería capaz de comparar lo aprendido con otros conocimientos? ¿Qué me quedó por saber? ¿Aproveché mi tiempo? ¿Qué errores cometí? ¿Qué utilidad me brinda lo aprendido?



13
ene

Alumnos superdotados

Publicado por Hilda Fingermann el 13 de enero de 2012 a las 02:20 pm

Definir qué es un alumno superdotado no es fácil, pues solemos decir ello de toda persona que se destaca en las actividades escolares, y no todo excelente alumno es un superdotado, con las ventajas y desventajas que esto implica, como no todo niño con alguna dificultad en su proceso escolar es un niño con problemas de aprendizaje.

Hay niños que nos asombran con sus respuestas, con su precocidad para hablar o caminar antes que el resto, o solucionar problemas que no son propios de su edad. Sin embargo, muchas veces solo manifiestan una maduración de esas áreas algo más pronto que el resto, y luego los otros niños los equiparan.

Tradicionalmente se consideraba que medida la inteligencia a través de un test, era superdotado quien tenía un coeficiente intelectual superior a 130. En la actualidad, adoptado en criterio de evaluar las inteligencias múltiples, el superdotado debería resaltar en casi todas ellas.

Lo importante en realidad, son las intervenciones pedagógicas que deben hacerse sobre esos educandos, y no los rótulos que les pongamos. No importa si decimos que el alumno es muy capaz, que es superdotado o sencillamente diferente al resto, sino que lo trascendente es cómo implementamos las estrategias de enseñanza-aprendizaje para aprovechar esas aptitudes, sin ir en desmedro del resto de los alumnos, y tampoco sobreexigirlos demasiado, ya que alentados por las muestras de su precocidad podemos cometer el error de quitarles tiempo para actividades sociales, placenteras o de ocio, y convertirlos en especies de robots.

Se debe ir acompañando al niño en la medida de sus inquietudes, estimulando juntamente con su desarrollo intelectual, el social, pues es frecuente que estos niños se aíslen por ser muy introvertidos, aunque otros pueden llegar a ser hiperquinéticos y aburrirse en el salón de clases, molestando a los demás. Por eso no hay recetas únicas, cada niño es un individuo diferente y habrá que ser muy cuidadoso al analizar cómo encarar el aprendizaje de cada uno en particular.



11
ene

Evaluación a distancia

Publicado por Hilda Fingermann el 11 de enero de 2012 a las 12:39 pm

La educación a distancia ha ganado un amplio terreno en la educación para adultos, ya que se requiere un alto grado de compromiso, automotivación y capacidad de aprendizaje autónomo para lograr su efectividad, teniendo la indudable ventaja de poder disponer del tiempo como mejor le conviene al alumno y evitar desplazamientos hasta los centros educacionales, que muchas veces resulta imposible.

Si bien la educación a distancia es incuestionablemente un método válido para aprender gracias a las nuevas tecnologías (ya sea Chat, técnica de portafolios, foro, etcétera) el problema se plantea la hora de evaluar, ya que es imprescindible que nos aseguremos que estemos evaluando al alumno que se ha inscripto en el curso.

Con respecto a cómo se debe evaluar no hay demasiadas dudas, ya que debe cumplir con lo recomendado para las evaluaciones en general, ya sean diagnósticas, formativas o sumativas, tratando de que se constituyan en un medio de mejora del proceso educativo, y no un modo de coerción.

Es conveniente en la educación a distancia realizar evaluación por proyectos, que exigen una constante búsqueda del objetivo impuesto, y pueden valorarse los medios empleados, la creatividad, el esfuerzo, la colaboración, etcétera puestos en la tarea.

En general, muchas universidades que implementan la educación a distancia, y que establecen evaluaciones diagnósticas y formativas durante el curso del proceso, como retroalimentación, exigen para acreditar una materia o un curso, que la evaluación se realice de manera presencial, llamándose a esta modalidad semipresencial, para asegurar que no existan fraudes, ya que si esto es bastante común en la educación tradicional, donde los alumnos se copian estando el profesor presente, indudablemente habrá muchos corruptos que intenten aprobar las evaluaciones recurriendo a medios poco éticos, especialmente a que alguien capacitado en el tema, también con pocas cualidades morales, le resuelva la situación planteada, acreditándose el alumno del curso una calificación que no le pertenece.



9
ene

Evaluación externa

Publicado por Hilda Fingermann el 9 de enero de 2012 a las 01:56 pm

La evaluación externa es la mirada que desde afuera, permite observar las fortalezas y deficiencias de las instituciones educativas con el objetivo de corroborar o modificar la visión que tiene de sí misma la entidad, lograda por su evaluación interna. Se basa en el análisis crítico de programas de estudio, métodos de enseñanza, organización interna, para mejorarlas, y que cada organismo sea responsable de la educación que imparte.

La importancia de la evaluación externa no implica despreocuparse por la evaluación interna, sino todo lo contrario; ya que un autoseguimiento de los procesos de enseñanza-aprendizaje, descubriendo y corrigiendo errores, permitirá que la evaluación externa resulte satisfactoria, lo que en muchos casos se necesita para acreditar a un centro educativo.

Esto sucede por ejemplo en Argentina, donde la Ley de Educación Superior obliga a establecer instancias internas de evaluación, las que obligatoriamente deben complementarse con las externas, que se harán mínimamente cada seis años. Los aspectos incluidos como objetivos a evaluar, son la labor docente, y las tareas de investigación y extensión.

La institución a cargo de la evaluación externa es la CONEAU, aunque también se permite que lo hagan entidades privadas que se creen para esa finalidad, integradas por pares académicos de prestigio reconocido.

La evaluación parte de un acuerdo entre la entidad evaluada y la evaluadora. La CONEAU no solo realiza la evaluación externa sino que también asesora en la evaluación interna. En el año 2011 en La Plata (Bs. As. Argentina), alumnos de Psicología se opusieron a la evaluación externa de la CONEAU, manifestando que la CONEAU, es un instrumento de la Ley de Educación Superior surgida durante la presidencia del Carlos Menem, de corte neoliberal, que le da representación al sector empresario en calidad de evaluadores junto a los docentes, lo que para ellos importa un riesgo de que se produzca una encuberta “privatización” de las carreras universitarias, que para ser rentables, pasen a colocar ciertas materias que se cursan gratuitamente como postgrados arancelados.



6
ene

Evaluación psicopedagógica

Publicado por Hilda Fingermann el 6 de enero de 2012 a las 10:30 pm

Cuando hablamos de evaluación psicopedagógica nos referimos a los cambios cognitivos y de conducta que se operan en cada alumno como consecuencia de los efectos que produce en él el proceso educativo. Su fin es valorar las estrategias empleadas, con el fin de seguir aplicándolas si han resultado efectivas o modificarlas en caso contrario. Cada alumno es un individuo con necesidades particulares, y es posible que en uno o algunos casos concretos haya que adaptar la metodología utilizada a ese caso particular, siendo válida la forma de aprender para el resto del grupo de alumnos.

La evaluación en general, sirve como parte del proceso educativo para corregir el plan durante la marcha, teniendo en consideración los objetivos propuestos. El docente debe referir esta finalidad a los alumnos para que no se sientan objeto de acoso, sino que la finalidad es en pos de que se logre en ellos una mejor formación integral, estimulando además de la evaluación externa, por parte de los docentes, la autoevaluación, que permite conocerse y formarse como estudiantes autónomos.

Tampoco debemos entender la evaluación como la tradicional prueba escrita, que generaba temor e inquietud y que muchas veces se aplicaba como castigo. Era frecuente escuchar “Como se portaron mal, saquen una hoja y escriban la lección del día”, en una práctica eminentemente conductista de premios y castigos, y no utilizada la evaluación como instrumento de aprendizaje, ni menos aún sirve para detectar algunos problemas concretos de aprendizaje.

Una vez que aparece algún problema en ciertos alumnos debe intensificarse la búsqueda de posibles causas de los escollos verificados, indagando en sus conocimientos previos, su desempeño anterior, y su contexto familiar y social, además de verificar si las falencias son puntuales o en todas las asignaturas.

Se debe tener en cuenta que los test para medir la inteligencia ya no son tenidos en cuenta con la rigurosidad de épocas pasadas, pues debe tenerse en cuenta las inteligencias múltiples que posee el alumno para aprovecharlas a fin de incentivar sus aspectos positivos y destacados, con el fin de reforzar su autoestima, para trabajar luego los aspectos que aparecen como deficitarios. El equipo de orientación escolar es el particularmente encargado de ocuparse de estos casos particulares, ante las inquietudes referidas por los docentes.



4
ene

Educador social

Publicado por Hilda Fingermann el 4 de enero de 2012 a las 08:09 pm

Diferenciada de la figura del trabajador social, aunque estrechamente unida a su función ya que ambas son complementarias, surge la del educador social, entre los años 1980 y 1990. En España existe desde 1991 la Diplomatura en Educación Social. Su actividad puede ser desempeñada tanto en el ámbito público como en el sector privado.

Un educador social, que debe tener gran preparación en materias como psicología y sociología, y condiciones individuales de gran entrega personal y empatía, interviene en la sociedad para mejorarla, a través de su participación activa en la formación de conocimientos y valores, y asistencia entre aquellos sectores socialmente vulnerables como son los adultos, personas marginadas, niños y adolescentes en situación de calle, adultos que no han concurrido a la educación obligatoria, etcétera, para hacer de ellos personas útiles, que se autovaloren, y que alcancen luego de su intervención, autonomía personal y laboral. Su tarea requiere una sólida formación teórica pero también y fundamentalmente práctica, para saber reconocer los problemas y los modos de solucionarlos o contribuir a aliviarlos.

La labor del educador social no solo es rehabilitadora sino preventiva, y no debe trabajar en forma aislada, sino acompañado por un grupo profesional que interactúe la problemática, individual y grupalmente considerada: médicos, trabajadores sociales, psicólogos, etcétera, para que estas personas encuentran alternativas válidas para encauzar sus vidas más exitosamente.

Por supuesto, no vasta con buena preparación académica, ganas de ayudar y estrategias para que se logren los objetivos buscados. El presupuesto financiero destinado a la concreción de las metas también es imprescindible.



2
ene

Evaluación docente

Publicado por Hilda Fingermann el 2 de enero de 2012 a las 09:53 pm

En Argentina, en las postrimerías del año 2011, el Ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, en uno de los primeros hechos de suv gestiñon acompañando la segunda presidencia de Cristina Fernández anunció que el próximo año se realizará una evaluación docente con el fin de mejorar la calidad educativa. Los gremios docentes ya manifestaron su oposición. Aparentemente la finalidad es llegar a un diagnóstico de quienes son y cómo están preparados aquellos que tienen en sus manos la difícil y comprometida tarea de educar, para apuntalar sus debilidades, y que el sistema educativo mejore. Se dejó bien claro que no se establecerá, como sucede en otros países de América Latina, como Chile, Cuba, Bolivia o México un sistema de premios y castigos, y que la estabilidad laboral se encuentra garantizada.

Los docentes ofrecen resistencia a ser evaluados, en una sociedad donde su prestigio ya ha ido decreciendo, ahora parece sospecharse sobre sus condiciones como educadores, pues se ve a la evaluación como una instancia “para buscar errores” “para criticar” “para descalificar”, cuando se debería estar seguro de que se está trabajando bien, y que la evaluación será una herramienta más de perfeccionamiento docente. Habrá que esperar para ver cómo se instrumenta.

Es común que cada institución educativa, a través de sus directivos, realice controles sobre el trabajo áulico, pidiendo cuadernos o carpetas a los alumnos, u observando clases, y al final de cada año, los docentes reciben por ello, y por su cumplimiento y capacitación una calificación; pero al ser evaluados por los mismos directivos, que son a su vez compañeros de trabajo, en general, salvo casos muy puntuales, su calificación es de excelente.

En Chile, que practica desde 2004 la evaluación docente, solo un 4 % de los maestros evaluados han recibido una mala calificación, pero aunque sean muy pocos, si reprueban tres veces la evaluación, luego de ser capacitados, ven comprometido su trabajo, lo que suma un nuevo motivo de stress a la ya complicada tarea docente. Bolivia y Cuba siguen un sistema similar. Tampoco fue un indicador de que la baja calidad de la educación chilena se deba a la falta de formación de los profesores, pues la mayoría fueron evaluados en forma satisfactoria o excelente. Estos recibieron un mes de sueldo como premio.

En estos países, ¿volvieron al sistema conductista de premios y castigos que no queremos que los docentes apliquen con los niños?



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